Home

BAEZ

Partamos por aclarar que el compañero Richart Báez no puede llamarse Richart, sí, Richart con “t” y pretender que lo tomemos en serio. Lo que sí me parece serio, es que se le cuestione porque sucumbió a los placeres mundanos de sacarse la pelusa del ombligo viendo tele y se comió todos los postres. El paraguayo goleador de la U, hoy camina por la vida como con 100 kilos más de lo que estábamos acostumbrados a verlo, pero el que esté libre de pecado, ¡que se coma el primer completo italiano con mayo casera!

Y no menospreciemos el poder erótico del hombre robusto, ¡son 100 kilos de puro empuje, chiquillas! Es que yo no podría erotizarme con un hombre cuyos pantalones no me cierran; y los de Richart, están para darme un par de vueltas.

¿Y le vieron la cara a Richart? Es feo, pero de esos feos que agradecemos sean feos, son los amantes más complejos e interesantes, no pueden relajarse en la calentura que provoca la mera belleza física, no tienen el salvavidas de la cara bonita o el torso perfecto; los feos como Báez, han tenido que aprender a deslumbrar con otras artes, y ahí está su encanto. El feo es esforzado, atrevido, un aventurero del sexo. No sólo de futbol vive el hombre, ¡que entre Richart!

 

**Columna publicada en Diario Las Últimas Noticias, el 27 de julio de 2013.

Anuncios

2 pensamientos en “De los gordos lechones es el reino de los Cielos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s