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Como no soy crítica de espectáculos y mi experiencia en el teatro es la de una simple espectadora fanática de la tele que a ratos le gusta salir a mirar lo que pasa allá afuera, pues les contaré la verdad.

El protagonista de Nina, el actor Pablo Teillier, es un hombre alto, trigueño, de manos importantes, mentón masculino y ojos diáfanos. No es un hombre típico del sur de Chile, es un sureño intrépido que se lanzó al vacío de la incomprensión y la extravagancia cuando a temprana edad, decidió que sería actor, en una ciudad como Temuco, que por allá por los noventas, no tenía ni cine. Ser actor en esa época, era como ser homesexual del Opus Dei. Una weá impensada y al borde de lo surreal.

Hijo de una madre superpoderosa, de esas mujeres que salen a cazar mamuts y que se cagan en el piano de ser necesario. Una mujer que dedicó su vida al teatro y la cultura. Hoy, doy las gracias de que Pablo haya tenido una madre como Magdalena, que no sólo no le cortó las alas, si no que lo apoyó desde todas las trincheras que pudo, aunque eso significara que su hijo adorado se fuera lejos, buscara su camino en Europa y nos mirara desde el hemisferio vecino. Ese fue un sacrificio que Magdalena sufrió por nosotros, para que hoy lo viéramos en Nina, tal como lo vimos.

Nina, es la historia de una mujer de un pueblo de mierda perdido en las lluvias eternas del sur, que decide ser actriz y hacer su vida en Santiago. Deja todo; amigos, familia, pueblo de mierda y mundo pequeño para hacerse un nombre y ser alguien en la capital, donde el terciopelo del telón de los escenarios lucía más cálido que los chubascos sempiternos. Se fue sin despedirse.

Quince años más tarde, regresa al sur, sin haberse hecho un nombre, habiendo actuado en papeles de mierda en películas de mierda y sin honores, una perdedora como tantas otras, frustrada y dolida. Se reencuentra con quien fuera su amor adolescente, un perdedor peor que ella, un cornudo irresoluto, un buen hombre que no sabe hacer otra cosa que ser buena persona, pero sin más valentía en sus bolsillos que la necesaria para salir de casa cuando hace mucho frío.

Un hombre normal, de esos sin cojones, de esos incapaces de correr el más mínimo riesgo, de esos para quienes la zona de comodidad radica en decir que tiene un hijo y una mujer, que pese a no follar en años y saber que se lo gorrean, siente que su postal de familia lo blinda de su letargo. Un hombre como cualquiera. O al menos, como tantos.

No les contaré cómo termina la obra, ni como reaccionan ambos al verse, ni si es final feliz o ingrato; solo les diré que la actuación de Pablo es tan intensa, que un par de veces quise pararme de la butaca a cachetearlo por imbécil, quise haberle gritado un par de verdades, como también creo, podría haberlo abrazado y llevado a mi cama en busca de un polvo filantrópico. Supongo que con los años me he puesto débil, y con el tiempo he logrado que me caliente la bondad.

Sin más pretensión que la añoranza de una vida más simple donde todos somos perdedores, y la existencia se resuelve a 10 minutos de distancia, Nina logra estremecer con guiños dulces a quienes sabemos de sures, y si usted no sabe de sures, pues le recomiendo que los vaya conociendo, y Nina es un buen punto de partida.

Nina
Del director Mauricio Bustos
Viernes y Sábado 21:00 hrs.
Sala Sidarte, en Ernesto Pinto Lagarrigue 131, Bellavista, Santiago.
En cartelera hasta el 6 de abril de 2013.

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17 pensamientos en “[Teatro] Nina: cuando te calienta la bondad

  1. Buena recomendación, y tú siempre con una prosa tan inteligente y de fácil lectura. Por cierto, soy de Temuco al igual que tú y no me puedes negar que en los 90 sí había cine, o te olvidas del ex cine Central, ah?

  2. Me hace feliz saber que estas páginas siguen sirviendo para mirarnos y como campo de juego de actores excelentes. Gracias por esa mirada tan sabia. Saludos desde España. jr

    • gracias José Ramón por tus palabras, es un halago que gente como tu no solo lea estas paginas, si no que además se de el tiempo de comentarlas. Un abrazo desde un Santiago que comienza su temporada de hojas secas 🙂

  3. Como muchas personas Ud…tiene un mal concepto…de lo que es la bondad……En general la bondad no es aceptar,,,sino corregir…esto en lneas genareles…

    • no se trata de estar errada, si no de verlo de forma distinta, hay gente que a pesar de sus errores, no tiene capacidad de malas intenciones; eso me pasó al ver al personaje, que siendo un simplón sin cojones, no me daba la sensación de ser un tipo malintencionado; es más, su propia incapacidad de tomar riesgo o como dices tú, “corregir”, lo hacía llevar una vida que no era su ideal de felicidad. gracias por comentar!

  4. Es raro: una tipa que dice que no es crítica y no tiene experiencia en el teatro, nos narra con pelos y señales la vida íntima y profesional del actor Pablo Teiller tanto así que se olvida de contarnos que ademas actúan dos actores más en el montaje. Creo que Teiller es un actor que no me atrevería a decir si es bueno, regular o malo (porque sí lo conozco) , pero sí tengo que decir que no necesita ser alagado por una careta….podríamos pensar por ejemplo que estas letras las escribió su madre…Es un mal favor para él.

    • Y exactamente, porque no soy crítica, puedo darme el soberano lujo de enfocarme en lo que quiero, y si, conozco a Pablo y a su madre hace muchos años, y los quiero mucho. Si eso a usted le molesta, pues lea a los críticos, este es mi blog personal y la edición, la hago yo. Y que vivan los amargos, porque eso nos hace más dulces.

  5. Ah! me encanta que comentes teatro!! te estás perdiendo hablando acerca de realities… aunque sé que es un derecho humano eso de ver lo que a una se le de la gana, etecé… Si vas a la ópera esta temporada, serà de antología… Por cierto, me perderé “NIna” pues no viajaré a Santiago en abril!!!… Éxito en tu nueva faceta de comentarista de arte…

  6. Jajaja, luego de leer la definición de “un polvo filantrópico”, me doy cuenta que en estas lides soy un verdadero aprendiz, gracias Bernardita, iluminas mi camino jajaja

  7. Bernardita… eso de los chubascos “septentrionales”, no lo entendí. ¿Te referías a las lluvias del sur? Porque el septentrión es el norte. ¿Lluvias nortinas, entonces? Saludos, tu blog es para leerlo con un milk shake o con cortito de whisky, o sea, a cualquier hora y en cualquier lado.

    • gracias por el dato! la palabra era “sempiternos” y el corrector me lo modificó! lo corregiré al toque. Siempre es bueno tener un par de editores humanos leyendo!!!

  8. La vida tiene muchas caras…….Un gusto….

    El 30 de marzo de 2013 17:11, Eduardo Correa Martin escribi:

    > Como muchas personas Ud…tiene un mal concepto…de lo que es la > bondad……En general la bondad no es aceptar,,,sino corregir…esto en > lneas genareles… > > > El 28 de marzo de 2013 22:47, el blog de bernardita ruffinelli <

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